Muchas personas solo visitan al especialista cuando presentan molestias o dificultades para ver. Sin embargo, los expertos insisten en que los controles periódicos son fundamentales para detectar a tiempo enfermedades oculares que pueden afectar la calidad de vida.
La salud visual continúa siendo uno de los aspectos más descuidados en el cuidado integral de las personas. Aunque la exposición prolongada a pantallas, los cambios en los hábitos de vida y el envejecimiento aumentan los riesgos de desarrollar enfermedades oculares, gran parte de la población solo busca atención médica cuando aparecen síntomas evidentes.
Así lo destacó el especialista invitado, Nixon Tórres de la Clínica de Oftalmología Sandiego, en una reciente emisión de Instinto TV, donde explicó la importancia de realizar exámenes visuales periódicos y adoptar hábitos de prevención para preservar la salud de los ojos. Durante la conversación, el experto señaló que muchas patologías oculares pueden desarrollarse de manera silenciosa, sin generar molestias en sus etapas iniciales.
Entre las principales recomendaciones se encuentran realizar controles oftalmológicos de manera regular, especialmente en personas con antecedentes familiares de enfermedades visuales, pacientes con diabetes, hipertensión arterial o quienes permanecen largas jornadas frente a dispositivos electrónicos.
Asimismo, se hizo énfasis en la importancia de reconocer señales de alerta como visión borrosa, fatiga ocular, dolor de cabeza frecuente, sensibilidad a la luz o dificultades para enfocar objetos cercanos o lejanos. Estos síntomas pueden ser indicadores de alteraciones que requieren valoración profesional.
El especialista Nixon Torres de la Clínica de Oftalmología Sandiego, también recomienda mantener hábitos saludables que contribuyan al bienestar visual, como una alimentación balanceada rica en vitaminas y antioxidantes, el uso adecuado de lentes formulados cuando sean necesarios y la protección frente a la radiación ultravioleta.
En un contexto donde la tecnología ocupa gran parte de la rutina diaria, la educación sobre el cuidado de la visión cobra cada vez más relevancia. La prevención y la detección temprana continúan siendo las herramientas más efectivas para evitar complicaciones y garantizar una buena calidad visual a lo largo de la vida.
La invitación de los expertos es clara: no esperar a que aparezcan los síntomas para acudir a una consulta. Un examen visual oportuno puede marcar la diferencia entre un tratamiento exitoso y la progresión de una enfermedad que, en algunos casos, puede llegar a comprometer la visión de manera permanente.


